Competencia y profesionalismo. Los 2 mejores candidatos a la Alcaldía de Bogotá, Miguel Uribe y María Andrea Nieto

A juicio del trabajo iniciado y ejecutado por Peñalosa, luego de 12 años de desmedro administrativo, garantizan respectivamente competencia, gobernabilidad y profesionalismo

Con ocasión de la elección a la alcaldía de Bogotá, y los avanzados procesos de desarrollo urbanístico protagonizado por el alcalde Enrique Peñalosa, los bogotanos analizan cuales de las opciones les conviene más como electores, y como proteger el legado de Peñalosa luego de 12 años de desmedro administrativo y estancamiento. Ante los hechos, el análisis necesariamente deriva en la clasificación de cada uno de los candidatos, y por ende, en afirmar de estos, cual puede ser la mejor opción para los electores capitalinos.

Con ocasión del notable mandato ejecutivo de Peñalosa, El Nodo selecciona 2 de los candidatos actuales a la alcaldía, los cuales a pesar de su juventud, presentan un superior perfil respecto al resto, en términos de seriedad, profesionalismo y competencia.

La selección a saber da  como resultado a Miguel Uribe  y María Andrea Nieto, quienes a juicio del trabajo iniciado por Peñalosa, garantizan cada uno competencia, gobernabilidad y profesionalismo.

A continuación las razones de la selección:

Miguel Uribe, experiencia de ejecución comprobada y competencia

De entre todos los candidatos a la alcaldía de Bogotá, Miguel Uribe resalta como la persona que más puede asegurar un aterrizaje electoral estable del trabajo iniciado por Peñalosa. En concreto, Miguel Uribe se destacó durante los últimos años como el más competente coequipero del alcalde, convirtiéndose en el secretario de gobierno del distrito, y protegiendo contra viento y marea los procesos de desarrollo urbanístico de Peñalosa, paralizados por 12 años de desgobierno de la izquierda.

Con ocasión de las expectativas de desarrollo establecidas por la actual administración ante los capitalinos, finalmente, Miguel Uribe sería no solo la persona que garantizaría los mayores niveles de seguridad jurídica y presupuestal a las obras iniciadas (y proyectadas) de Peñalosa, sino posiblemente la persona más indicada para asegurar el debido aprovechamiento de la destinación de recursos ya comprometida en los últimos años de la alcaldía.

María Andrea Nieto, profesionalismo y responsabilidad administrativa

Finalmente, aun cuando María Andrea Nieto carece de la estructura electoral o política de Miguel Uribe, candidatos del Centro Democrático, u otros candidatos por firmas como Carlos Fernando Galán, su perfil como candidata resalta como una figura ejecutiva que no provoca inconvenientes roces con la coalición de concejo y las expectativas de los capitalinos. Desde una perspectiva administrativa, Nieto podría además asegurar un adecuado y responsable manejo de los recursos del distrito sin necesidad de apelar a agendas populistas o que estanquen el proceso de desarrollo de la capital. Finalmente, el perfil de María Andrea Nieto inspira respeto incluso en figuras que aparentemente se muestran más posicionados en las encuestas, pero que en el escenario de una alcaldía podrían conformar una coalición para asegurar el correcto desarrollo del distrito.

Una gran responsabilidad en cabeza de las 2 figuras que mas tranquilizarían las finanzas y avances del Distrito

En suma, los perfiles de Miguel Uribe  y María Andrea Nieto se evidencian, por mucho, como las mejores alternativas a la alcaldía de Bogotá en muchos años, lo que posicionaría a una capital al alcance de procesos de desarrollo de otras urbes latinoamericanas, siguiendo el ejemplo administrativo de Medellín, cuyos electores repugnan cualquier resquicio de demagogia e irresponsabilidad administrativa entre sus mandatarios.

Con solo dos excepciones distintas a Nieto y Uribe, caracterizadas por Ángela Garzón y Carlos Galán, el resto de candidatos han iniciado una campaña peligrosa que volvería, de nuevo, a estancar a la capital en los procesos de ejecución de las nuevas obras dejadas por la administración de Peñalosa. Sin embargo, el problema de los otros dos candidatos radica en el superior perfil administrativo y profesional que tienen Uribe y Nieto, debido a las ambiguedades ideológicas y de arreglos políticos en los que se han visto incursos Ángela Garzón (de origen de izquierda), y Carlos Galán (sin un discurso claro frente a retos importantes de la ciudad). 

Así las cosas, las dos figuras de Miguel Uribe y María Andrea Nieto, por su solidez como candidaturas, se perfilan con claridad como opciones que pueden continuar con los esfuerzos administrativos y ejecutivos de la administración de Peñalosa, lo que garantizaría en los meses por venir, no solamente una victoria positiva para el distrito, sino un total cambio de atmosfera política y administrativa para los ciudadanos de la capital, muchos de los cuales fueron irresponsablemente manipulados y usados por 12 años de corrupción e izquierda radical. 

 

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