Bloomberg arremete contra el gobierno Duque. Lo llama “Torpe (Wonky) centrista que se cayó de cara” y “Macron Latinoamericano”

La luna de miel de Duque terminó alrededor de esa época. Cuando Duque hacía campaña(…) a veces lo llamaban el Macron latinoamericano: Bloomberg

Una dura arremetida editorial de Bloomberg contra el gobierno de Iván Duque ha generado controversia en redes y un posible terremoto económico en los mercados financieros. En concreto, el extenso artículo de Bloomberg ejecuta una implacable crítica a los meses de gobierno de Duque, refiriéndose a él como un tembleque “wonky” centrista en medio de una Colombia dividida por el terrorismo y la extrema izquierda.

En sus propios términos, Bloomberg estipula las inconsistencias de Duque en sus discursos como candidato, con un gobierno que ni siquiera ha sido capaz de ganar las mayorías en el congreso de la república, a pesar de contar con el apoyo del partido político más votado en las pasadas elecciones, el “Centro Democrático”.

Según el mismo artículo, Duque es dictaminado con base en las muestras estadísticas de Gallup como el presidente que más rápido a perdido respaldo popular en la historia de Colombia, señalando como, para Diciembre del año pasado, su aprobación se hundió aceleradamente, y su desaprobación se disparó a más del 60%, en medio de “un gobierno descarrilado”.

Según Bloomberg:

Mientras reconocía su deuda con Uribe, Duque insistió en que él era su propio hombre. Dirigiría un gabinete de jóvenes ministros capaces en lugar de piratear partidos, y pondría fin a la política del barril de cerdo. Muchos se mostraron escépticos. Pero en los cinco meses desde que asumió el cargo, Duque ha sido fiel a su palabra. Ha descarrilado su presidencia. Su plan para aumentar los impuestos fue torpedeado por su propio partido. El índice principal de acciones ha caído 19 por ciento en términos de dólares, más que cualquier otro mercado importante en las Américas, mientras que el índice de aprobación de Duque se ha desplomado aún más rápido. Muchos de sus aliados están desmoralizados; La oposición de izquierda huele a sangre.

While acknowledging his debt to Uribe, Duque insisted he was his own man. He’d lead a cabinet of capable young ministers rather than party hacks, and put an end to pork-barrel politics. Many were skeptical. But in the five months since taking office, Duque has been true to his word. It has derailed his presidency. His plan to raise taxes was torpedoed by his own party. The main stock index has fallen 19 percent in dollar terms, more than any other major market in the Americas, while Duque’s approval rating has plunged even faster. Many of his allies are demoralized; the leftist opposition smells blood.

En esa perspectiva, Bloomberg argumenta como, con el paso de los meses, Duque trato de insistir en un estilo de gobierno que incentivo el fortalecimiento de la izquierda, omitiendo usar “pesos pesados” en las carteras, lo que le ha imposibilitado sacar adelante sus medidas.

En sus propios términos:

"Está tratando de gobernar como un centrista tembleque, pero es un camino difícil en un país tan polarizado como Colombia", dijo Brian Winter, editor en jefe de Americas Quarterly, que es amigo de Duque y ayudó a Uribe a escribir su autobiografía. "En su círculo hay una sensación de que necesita presionar el botón de reinicio y encontrar un grito de guerra que unirá al menos a la mitad del país". Duque no ha podido desplegar a docenas de legisladores de su propio partido del Centro Demócrata como un bloque efectivo para impulsar la agenda del gobierno, ni ha construido una alianza gobernante como la que tuvo el último gobierno. Ha renunciado a la antigua práctica de comprar el apoyo de los legisladores con "mermelada" o favores políticos, pero carece de las herramientas para gobernar sin ella. Sin operadores políticos de peso pesado en el gabinete, ha luchado para comunicarse con los legisladores y no pudo conectarse directamente con el público.

“He’s trying to govern as a wonky centrist but it’s a rough path in a country as polarized as Colombia,” said Brian Winter, editor-in-chief of Americas Quarterly, who’s a friend of Duque and helped Uribe write his autobiography. “In his circle there is a sense that he needs to push the reset button and find a rallying cry that will unite at least half the country.”Duque hasn’t been able to deploy the dozens of lawmakers of his own Democratic Center party as an effective bloc to push the government’s agenda, nor has he built a ruling alliance of the type that the last government had. He’s forsworn the age-old practice of buying lawmakers’ support with “jam,” or political favors, but lacks the tools to govern without it. With no heavyweight political operators in the cabinet, he has struggled to communicate with lawmakers and failed to connect directly with the public.

Finalmente, el artículo establece que Duque se presentó a elecciones como el “Macron Latinoamericano”, utilizando un lenguaje que durante su gobierno, como a Macron, le ha hecho perder sistemáticamente apoyo ciudadano.

Según Bloomberg:

El hecho de que el gobierno de Duque no se haya comunicado efectivamente con el Congreso o con el público ha agravado sus problemas. (...)El fin de la Luna de Miel(…)  El ministro de finanzas de Duque, Alberto Carrasquilla, dio una sola conferencia de prensa para presentar su plan en el que propuso gravar los sagrados alimentos de la canasta familiar como el arroz y los frijoles. Después de eso, apenas se supo de él y dejó a un viceministro de treinta años para defender la propuesta en los medios de comunicación. La luna de miel de Duque terminó alrededor de esa época. Cuando Duque hacía campaña(…) a veces lo llamaban el Macron latinoamericano, una referencia al joven líder tecnocrático francés Emmanuel Macron. Desde entonces, ambos gobiernos han estado plagados de errores de comunicación y una caída en la popularidad.

The Duque government’s failure to communicate effectively either with congress or the public has compounded its troubles. (...) Honeymoon Over(…)Duque’s finance minister, Alberto Carrasquilla, gave a single press conference to present his plan in which he proposed to tax sacred family staples such as rice and beans. After that, he was barely heard from and left a deputy minister in his early thirties to defend the proposal in the media. Duque’s honeymoon ended around that time. When Duque was campaigning, he was sometimes called the Latin American Macron, a reference to France’s young technocratic leader Emmanuel Macron. Both governments have since been plagued by communication blunders and falling popularity.

Ver reporte completo de Bloomberg acá.

https://www.bloomberg.com/news...

Nuestros anunciantes



Loading...