Montealegre, el fiscal forajido. El silencio de Iván Duque ante la “justicia” que montó 7 casos judiciales contra la oposición democrática

El silencio complaciente de la administración y su política "sin espejo retrovisor" evidencian profundo desconocimiento frente a la realidad política evidente y oculta del país.

Andrés Felipe Arias, Luis Carlos Restrepo, María del Pilar Hurtado, Sabas Pretelt de la Vega, Diego Palacios, Cesar Velásquez y Edmundo del Castillo, años atrás, configuraron el inicio de la persecución del entonces fiscal Eduardo Montealegre contra la oposición política de Colombia, iniciándose en el país una cacería de brujas sin antecedentes en la historia republicana del país.

En concreto, los casos señalados activaron en medio de la crisis de orden público recibida por el expresidente Uribe, una persecución judicial sin antecedentes, reservada solo a aquellos que sin hacer daño a nadie, tuvieron la responsabilidad de salva guardar las instituciones y el marco constitucional del país, en medio de la arremetida más sangrienta del terrorismo paramilitar y guerrillero en la historia del continente.

Con ocasión de la llegada al poder de Juan Manuel Santos, y el lobby seudo legal pro izquierda de numerosos políticos y “periodistas” camuflados en la legalidad, hechos políticos convencionales adquirieron dimensiones insospechadas en Colombia, activando una persecución para legal y mediática contra importantes figuras de la administración del expresidente Uribe.

MARIA DEL PILAR HURTADO Y SU LABOR CIVIL CONTRA EL CARTEL DE LA TOGA Y EL TERRORISMO

En el caso de María del Pilar Hurtado y la crisis de orden público y terrorismo recibida por el expresidente, la Ex Directora del DAS conocía de antemano delitos que se presentaban en la rama judicial y los organismos administradores de justicia del país, que solo años más tardes se dieron a conocer en Colombia con los delitos innumerables presentados a la opinión de lo que se denominó el “Cartel de la Toga”. Adicionalmente, Hurtado, a través de su olfato para proteger a las instituciones, procedió a realizar necesarios seguimientos a consabidas figuras del comunismo suramericano, entre los que se cuentan  Piedad Córdoba, miembros del Polo como Carlos Gaviria y Antonio Navarro, los periodistas Hollman Morris y Daniel Coronell, o el magistrado Iván Velásquez, todos ellos afines o cercanos a las FARC, y todos ellos, posteriormente convertidos en los principales propagandistas del pacto de impunidad del Cartel fariano con la administración de Juan Manuel Santos.

SABAS PRETELT Y DIEGO PALACIO; DOS MINISTROS EN UN PROCESO IRREPONSABLE Y PERSECUTORIO

La radical izquierda colombiana, no contenta con los resultados, procedió también a perfeccionar una persecución contra los ex ministros Sabas Pretelt y Diego Palacios, quienes acogieron el llamado viciado de una justicia politizada, usándolos como carnada para satisfacer los intereses de la izquierda radical colombiana el evidente apoyo de los ciudadanos colombianos a la reelección del ex mandatario Álvaro Uribe Vélez.

LUIS CARLOS RESTREPO, UN EJEMPLO DE LABOR CONTRA EL PARAMILITARISMO Y LA GUERRILLA

En el caso de Luis Carlos Restrepo, la persecución configura una burda noticia acusándolo de haber creado falsas desmovilizaciones, en cabeza de la persona que más desmovilizó, con ayuda de cientos de colaboradores y coordinadores, los mayores niveles de desmovilización paramilitar y guerrillera en la historia de Colombia. Las ridículas y vergonzosas acusaciones a Restrepo, quien durante décadas ejercicio intachablemente la psiquiatría convirtiéndose en uno de los más profundos analistas culturales de la violencia en Colombia, lo obligaron a tomar la decisión de salir del país, dejando detrás un muladar de especulaciones irresponsables e irrespetuosas contra su figura y sus logros en la nación.

CESAR MAURICIO VELÁSQUEZ, EDMUNDO DEL CASTILLO Y ANDRÉS FELIPE ARIAS, VICTIMAS DEL CARTEL JUDICIAL Y MEDIÁTICO DE LA IZQUIERDA

Con los funcionarios Cesar Mauricio Velásquez y Edmundo del Castillo, la izquierda configura una burda conspiración para presentarlos como auxiliadores del paramilitarismo en Palacio, tal y como durante años conspiró contra el expresidente Uribe. Finalmente, junto con Andrés Felipe Arias, en un proceso donde otros organismos colombianos contaban con plena autonomía jurídica y presupuestaria, la izquierda y el aparato judicial pro Farc lo llevo a la cárcel, convirtiéndolo en otra víctima por haber participado del gobierno del expresidente.

EL SILENCIO DE IVÁN DUQUE Y SU POLÍTICA DE “NO USAR ESPEJO RETROVISOR”

La numerosidad de casos y notable evidencia persecutoria de la administración de Juan Manuel Santos contra distintos funcionarios de la administración del expresidente Álvaro Uribe, puso en evidencia el carácter totalitarista de la izquierda en Colombia, y el uso de la administración de justicia como brazo político para las FARC y Juan Manuel Santos.

Por estos motivos, el silencio complaciente de la administración de Iván Duque ante los excesos judiciales de la pasada administración, y su filosofía de “no usar espejo retrovisor”, evidencian profundo desconocimiento frente a la realidad política evidente y oculta del país, que durante años ha imposibilitado el avance político de proyectos democráticos emanados de la sociedad civil.

Nuestros anunciantes

Flower

Flower



Loading...