"Callar o aplicar Eutanasia": MATADOR y la instigación a 213 Mil seguidores al delito de asesinato contra Alejandro Ordóñez

En este contexto, es obvio que el popular caricaturista se refería, al utilizar el término eutanasia, a que la ciudadanía o alguien cometiese el delito de asesinato contra el candidato presidencial Ajejandro Ordóñez, lo que fué compartido publicamente en su red social con mas de 200.000 personas como receptoras de la petición. Como si fuera poco, el mensaje fue seleccionado por 872 personas con el signo "Me gusta", utilizado en Twitter para mostrar afinidad, y compartido por mas de 372 personas familiarizadas con la petición.

Con ocasión de las recientes denuncias hechas por el caricaturista Matador, según el, al haber recibido amenazas de un ciudadano llamado Ariel Ortega, vale la pena realizar un repaso de las implicaciones de la conducta de los dos, en este caso, de Ortega y del mismo Matador. Lo anterior a la luz de la legislación colombiana, y el caso en el que el propio Matador, habría cometido un hecho que bordea la legislación colombiana, en concreto, la instigación al delito.

En concreto, el mensaje escrito por el ciudadano Ortega, desconocido para el país, fué el siguiente:

"Matador es un canalla, q falta nos hace castaño para callarlo".

Como se vé, el mensaje plantea un acto hipotético que no tiene validez en el contexto actual, debido a que hace referencia a una persona que no existe y sobre la cual no establece detalles de identidad. A pesar de la ambigüedad del mensaje, se infiere que el ciudadano, desconocido en redes sociales, se refiere al abatido terrorista Carlos Castaño, quién, como las FARC ha destrozado en los últimos años el país. Sin embargo, a pesar de la inferencia, el ciudadano no hace alusiones expresas a una conducta propia, ni invita a los ciudadanos a adoptar un actuar criminal contra el caricaturista, lo que en los próximos días deberá, posiblemente, ser evaluado por las autoridades competentes en Colombia.

MATADOR y la instigación a 213mil seguidores al delito de asesinato contra Alejandro Ordóñez

En contraste con el caso del desconocido ciudadano Ariel Ortega, el caso del caricaturista Matador tendría otro contexto, mas grave para el orden público, y en medio de una campaña a la presidencia de la república de Colombia.

En concreto, el 23 de Febrero del presente año, el famoso caricaturista, reconocido por sus piezas degradantes contra miembros de la oposición política del país, publicó un llamado a sus seguidores, que por lo escabroso del pedido, podría considerarse una instigación a cometer el delito de asesinato contra un candidato presidencial.

En palabras de Matador, el mismo publicó en su popular cuenta el siguiente pedido contra el candidato, referenciando unas declaraciones de Alejandro Ordóñez a sus cientos de miles de seguidores:

"Una eutanasia para este señor !por dios! está delirando".

En este contexto, es obvio que el popular caricaturista se refería, al utilizar el término eutanasia, a que la ciudadanía o alguien cometiese el delito de asesinato contra el candidato presidencial Ajejandro Ordóñez, lo que fué compartido publicamente en su red social con mas de 200.000 personas como receptoras de la petición. Como si fuera poco, el mensaje fue seleccionado por 872 personas con el signo "Me gusta", utilizado en Twitter para mostrar afinidad, y compartido por mas de 372 personas familiarizadas con la petición.

Como si fuera poco, al analizarse la línea de tiempo original, se puede notar que la reconocida política colombiana Clara López Obregón, expresó afinidad con la solicitud del popular lider de opinión.

Ante los hechos, vale la pena recordar en Colombia el caso del joven Nicolás Castro, acusado de amenazar en internet a un hijo del ex presidente ALvaro Uribe. En su momento, la acción de Castro, mucho menos popular que Matador fué crear un  "grupo se ha creado  para aquellos que quieren vengarse del bellaco tirano, gobernante legítimo, masacrador, genocida, cobarde, monstruo llamado Álvaro Uribe Vélez, asesinando a su no menos criminal, y no menos barbaro hijo Jerónimo Uribe ”

A diferencia del pedido de Matador, Castro era un desconocido, lo que sin embargo no fue excusa para que la policia lo capturara por instigación al delito.

Según un concepto del Espectador, de fecha, 10 de Abril del 2010, elaborado por el jurista Gustavo de Greiff:

"En nuestro sistema penal, la inducción o instigación a la comisión de un delito puede revestir dos formas según sea la actividad que desarrolle el inductor, bien sea que dirija su accionar a persona determinada o bien cuando el inductor o instigador pública y directamente incita a otro u otros a la comisión de un determinado delito o género de delitos. En el primer caso el inductor incurre en la pena prevista para la correspondiente infracción disminuida de una sexta parte a la mitad; en el segundo, la inducción acarrea una multa, pero si la conducta se realiza para cometer delitos de genocidio, desaparición forzada de personas, secuestro extorsivo, tortura, traslado forzoso de población u homicidio o con fines terroristas, la pena será de ochenta (80) a ciento ochenta (180) meses de prisión y multa de seiscientos sesenta y seis punto sesenta y seis (666.66) a mil quinientos (1.500) salarios mínimos mensuales legales vigentes."

A lo que añade:

"Ahora bien, la inducción, en cualquiera de las dos formas anotadas, por su naturaleza requiere de por lo menos dos personas: el que instiga y el instigado; no es posible concebir una inducción a sí mismo, pues por definición, repetimos, inducir es instigar, persuadir, mover a alguien a que haga algo y ese algo, en el campo penal, debe ser un delito. En nuestro Estado de Derecho, por mandato constitucional (art. 29 inc. 2°) y legislativo (arts. 10 y 11 del Código Penal), no puede haber delito sin ley que lo establezca, se requiere que la conducta que se pretende sancionar, de acuerdo con el tipo definido como delito, lesione o ponga efectivamente en peligro, sin justa causa, el bien jurídicamente tutelado y a los jueces les está prohibido recurrir a la analogía al aplicar la ley."

Según ese concepto, el popular caricaturista Matador, al pedir a sus mas de 200 mil seguidores cometer una eutanasia (infierase, asesinato) contra Alejandro Ordóñez, pudo haber cometido un acto con mayores agravantes que el desconocido ciudadano Ortega, lo que incluso, hubiera podido tener consecuencias graves en medio de un proceso electoral colombiano en el evento de que alguno de sus seguidores hubiera seguido su instrucción.

Ante los hechos, quedan dos preguntas por contestar. ¿Por qué los medios de comunicación no hacen un análisis de la instigación a la comisión de actos de "eutanasia" a un candidato presidencial en plena campaña, y sin embargo presentan solo el caso del desconocido ciudadano Ortega? ¿Que están buscando los medios de comunicación afectos a la administración generando un debate sobre el tema, sin observar hechos de fondo sobre conductas con mayores agravantes punibles a la luz de la legislación doméstica?

 

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