Ospina: Un político de alturas

Quizás el mayor legado que dejo Mariano Ospina Pérez se puede resumir en su celebre frase que pronunció cuando le pidieron que abandonara la presidencia por las revueltas del 9 de abril: “Para la democracia colombiana más vale un presidente muerto que un presidente fugitivo".

El 9 de abril de 1948 pasará a la historia como el día que Colombia y la democracia vencieron al totalitarismo comunista.

En abril de 1948 celebraba en Colombia la IX Conferencia Panamericana, origen de la  Organización de los Estados Americanos (OEA). Paralelamente también se celebraba el Congreso Latinoamericano de estudiantes, como contra respuesta a la primera y con la presencia de personajes como Fidel Castro.

Diferentes analistas políticos y documentos, entre ellos los del Departamento de Estado de Estados Unidos o del Observatorio Sobre el Estudio del Comunismo en el mundo, refieren que, si Colombia hubiera caído ese 9 de abril en las fauces del comunismo, lo que sucedió luego con Cuba, el resto de Latinoamérica podría haber sucumbido al comunismo en pocos años.

Fotografías: Ospina Pérez y Ospina Hernández junto a Javier Ospina Baraya 

El detonante fáctico del 9 de abril fue el asesinato del político y caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán. En medio de una profunda división y pugna por el partido Liberal al que Gaitán pertenecía y que se enfrentaba a la aristocracia de su partido, los revolucionarios alentaron a las masas culpando del asesinato al presidente conservador Mariano Ospina, lo cual nunca llegó a demostrarse ya que carecía de cualquier fundamento.

Existían dos elementos cruciales entre otros muchos. El presidente Ospina acababa de ganar las elecciones democráticas, por lo que no necesitaba terminar con ningún opositor político y bajo ningún concepto le interesaba la desestabilización de país donde entre otras cosas se estaba llevaba a cabo en Bogotá, la IX Conferencia Panamericana, con la presencia de delegaciones oficiales de 21 países.

EL LEGADO DEL POLÍTICO OSPINA

Quizás el mayor legado que dejo Mariano Ospina Pérez se puede resumir en su celebre frase que pronunció cuando le pidieron que abandonara la presidencia por las revueltas del 9 de abril: “Para la democracia colombiana más vale un presidente muerto que un presidente fugitivo".

Por otro lado, Ospina fue un hombre de Instituciones, fundando durante su mandato: el Instituto de Seguros Sociales (ISS), la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Telecom), la Empresa Colombiana de Petróleos (ECOPETROL), El Banco Agrario de Colombia (Caja Agraria), Empresa Siderúrgica Nacional de Paz de Río y la Flota Mercante Grancolombiana, entre otras.

La tradición y herencia política de los Ospina viene de lejos. Podríamos remontarnos a los años de la conquista con Francisco Ospina, virrey de la nueva granada.

El abuelo de Ospina Pérez fue Mariano Ospina Rodríguez, fundador del partido Conservador y presidente de Colombia (1857-1861), su tío el General Pedro Nel Ospina Vázquez presidente de Colombia (1922-1926).  En su descendencia destacó su hijo Mariano Ospina Hernández, Senador de la República entre 1970 y 1982, embajador de Colombia en Alemania, y Constituyente entre otros cargos. La saga en política continuó con los nietos de Ospina Pérez; Javier Ospina Baraya, quien fue agregado económico de la Embajada de Colombia en España y luego vicecónsul en Hamburgo Alemania, actualmente empresario y consultor, y Angela Ospina de Nicholls, actual directora de la Agencia Presidencial para la Cooperación Internacional y aspirante a la vicepresidencia de Colombia.

Javier Ospina Baraya*

Licenciado en Administración de Empresas en Miami Dade Comunity College - Máster Administración Portuaria Hamburgo - Máster en Comercio Exterior Universidad Europea - Agregado Económico en la embajada de Colombia en España en Madrid y Vicecónsul de Colombia en Alemania. Actualmente es consultor internacional.

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