“De Justicia” amenazaría coaccionar legalmente a El Nodo por denuncias sobre George Soros, las FARC y Rodrigo Uprimny

"DeJusticia" y Santos, lograron con un jugoso fondeo internacional liderado por Soros y sus satélites oenegeros, constituir el marco ideológico, conceptual, institucional y normativo que convirtió a un puñado de narco pederastas en respetables miembros del “Congreso de la República”, destruyendo la ya desastrosa y famélica Constitucion de 1991.

El centro de activismo judicial de izquierda, “De Justicia”, en una extensa carta publicada hace pocos días, habría amenazado con acciones legales al portal de Noticias antiterrorista El Nodo por sus denuncias sobre el papel del activista judicial Rodrigo Uprimny y George Soros en el proceso institucional que permitió el marco de impunidad del grupo narcotraficante y genocida FARC en Colombia.

En concreto, el anuncio de solicitud de rectificación emitido el pasado 5 de Marzo por su directora Vivian Newman, en un farragoso texto ideológico justificativo de las acciones de Soros y Uprimny en el país, plantea a El Nodo la advertencia en futuro de “solicitar rectificación” “sobre todas las expresiones engañosas, tendenciosas y falsas contra Rodrigo Uprimny, contra Dejusticia y contra los principios básicos del periodismo y la libertad de expresión”, por supuesto, atacando la Libertad de Expresión (que los desnuda).

Desde su fundación, las investigaciones y denuncias realizadas por El Nodo en un trabajo conjunto con analistas nacionales e internacionales, así como basados en investigaciones latinoamericanas y estadounidenses sobre las actividades del especulador financiero George Soros, tienen asiento en el proceso de ideologización y adoctrinamiento de la Open Society Foundation en los Estados Unidos y en Suramérica, donde el capital de Soros ha servido para sufragar nuevas corrientes ideológicas neo marxistas que se ocultan bajo epítetos grandilocuentes como “justicia, progresismo, diversidad, derechos humanos, democracia”, y otros vocablos altisonantes de fácil asimilación para la población joven o ignorante.

En la práctica sin embargo, la Open Society, vetada en Asia, y expulsada e incluso considerada cercana a actividades terroristas en algunos países de Europa, ha logrado penetrar el discurso ideológico de identidad en todo el hemisferio occidental, financiando actividades de activismo a favor de la legalización del narcotráfico y la droga,  como en Uruguay, el radicalismo abortista de Argentina, el activismo de identidad en los Estados Unidos, y, por supuesto, el proceso de impunidad que permitió cimentar en las desastrosas instituciones tropicales del país el salto para jurídico al secretariado terrorista del grupo narcotraficante FARC en Colombia.

A la cabeza del centro de activismo judicial en Colombia, en todas sus actividades fundamentales y de adoctrinamiento, se encuentra el agitador legal Rodrigo Uprimny, quien desde hace años sería la punta de lanza fundamental para los procesos de fondeo financiero de la Open Society con “De Justicia”. En efecto, el contenido amenazante de la carta dirigida por la directora de “De Justicia”, plantearía por primera vez en Colombia hacer uso del abultado musculo financiero internacional de la ONG para atacar a un medio de comunicación que contra el embate del terrorismo y narcotráfico ha denunciado en al menos 4 años de operación los puentes ilegales, legales, y seudo legales del terrorismo y el narcotráfico del país y la región, independientemente de que estos pertenezcan a la autodenominadas “Guerrillas” o los “Paramilitares”.

A los hechos, la carta emitida proviene además de un fenómeno excepcional de intromisión en los asuntos internos de otros países liderado por la ONG internacional “Open Society”, que en su propia página web el pasado 10 de Enero anunciaba “donar”  USD$7.4 Millones de George Soros al activismo judicial de Izquierda radical de Rodrigo Uprimny  hasta el 2025, utilizando el puente para institucional Oenegero de “De Justicia”, lo que ha motivado a la organización a anunciar futuras “solicitudes de rectificación”.

Observaciones epistémicas y fácticas de la desastrosa carta amenazante de “De Justicia” contra El Nodo

Aun cuando no es la primera vez que una organización cercana o afín ideológicamente al masivo proceso de impunidad del secretariado del grupo narcotraficante FARC amenaza la independencia ideológica y fundacional de El Nodo, la carta sin embargo llama la atención por su atiborrado lenguaje ideológico y político de izquierda radical.

El pormenor sobre todo llama la atención al considerar que “De Justicia” está conformado por abogados colombianos conocedores de la ley, que sin embargo al tratar de hacer una solicitud de rectificación pública, en vez de apelar fácticamente a los hechos de su propia conducta, a los contenidos y aseveraciones literales de El Nodo, o al trasegar funesto de la Open Society en el planeta, usan hasta empacharse vocablos grandilocuentes y subjetivos sobre su propia conducta en un ejercicio de mediocridad intelectual bastante común en toda la escena institucional, política y judicial colombiana.

 

Con ello, la ONG, en una maroma de sus más autóctonas acrobacias seudo intelectuales, cae precisamente en evidenciarse como en un instrumento de adoctrinamiento ideológico que utiliza la fachada de la “acción judicial”. Todo ello, apadrinado institucionalmente en el país bajo el rancio cuerpo ideológico de la infausta constitución de 1991, y presentado a la población en general con la fachada de “organización por los derechos humanos”.

En efecto, la carta en sí, incluyendo su extracto introductorio, consta de aproximadamente 1720 palabras, en las que vocablos con claras connotaciones institucionales y cognitivas como su propio nombre “De Justicia” es repetido en 23 ocasiones, la palabra “Paz”, en 12 oportunidades, la palabra “derechos”, en              9 casos, el vocablo “humanos”, 7 veces, la palabra “sociedad” y “justicia” en otras 7 y 6, y así sucesivamente.

En concreto, el estilo de la carta evidencia la macabra naturaleza epistémica de una organización de activismo judicial que en vez de remitirse con concreción a hechos o aclaraciones literales, se reduce a las más baratas contribuciones de la sociología progresista que con el uso de vocablos pueriles ha logrado sembrar en la progresía latinoamericana (y norteamericana), un marco conceptual anti científico y patentemente efectista.

El fenómeno en sí no es nuevo en Colombia, y obedece a toda una generación de “intelectuales” domésticos que han logrado hacerse con renombre tanto en los contextos institucionales como académicos de prestigiosas universidades, convirtiendo a Colombia ( y al hemisferio) en un caldo de cultivo para las arengas trastornadas y cándidas de grupos terroristas como las FARC, el ELN, o el Partido Comunista, todos ellos desarrapados de su verdadero andamiaje depravado y convertidos en “sujetos de derecho”.

Este luctuoso escenario Colombiano, con el tiempo, se convirtió en una realidad que ni la más exultante de las obscenas facciones paramilitares hubiera ideado en sus alucinaciones de gozo mortuorio. Sin embargo, todas las ONG como De Justicia, lograron con un jugoso fondeo internacional, a través la misma estrategia para el caso de las FARC, constituir el marco ideológico, conceptual, institucional y normativo que convirtió en los últimos años a un puñado de  narco pederastas en respetables miembros del “Congreso de la República”.

Nuestros anunciantes

Exporenovables

Flower

Flower

Flower



Loading...