La crisis del Ministerio de Defensa de Luis Carlos Villegas

Sus últimas declaraciones en el sentido de no asociar al crimen de las BACRIM con organizaciones terroristas como las FARC y el ELN, demostraría la falta de coordinación de la cartera

Durante las últimas semanas, la situación del Ministro de Defensa Luis Carlos Villegas se perfila como cada vez más insostenible.  A los reclamos por falta de presencia de las fuerzas armadas en la visita de la organización terrorista FARC al municipio de Conejo en la Guajira, se suman las denuncias hechas por la misma situación ante el extenso paro armado de la banda Criminal “Clan Usuga”. En las dos ocasiones, la ausencia del Ministro para explicar el comportamiento del ejército ha sido contradictoria y confusa. El hecho de que ambos grupos armados transiten por municipios del país con conocimiento de causa del gobierno nacional, no solamente es ilegal sino inconstitucional, lo que implica una responsabilidad legal y política del jefe de la cartera.

 

 

A los hechos, se suma su falta de claridad frente a su posición respecto al incremento de los cultivos de cocaína en Colombia, el aumento deL asesinato de efectivos (por francotiradores de la guerrilla y las BACRIM), el retorno de los secuestros, el fortalecimiento de la organización terrorista ELN y la denuncias del comandante del ejército nacional en el sentido de que las FARC, ELN y las BACRIM pertenecen todas a la misma estructura militar de base. La situación del Ministro se ha hecho tan insostenible, que a pesar de los esfuerzos del presidente de la república por dar un poco de coherencia y contenido a su cargo, lo ha llevado a eventos públicos en los que sin embargo, se ve al jefe del ministerio sin legitimidad ante los distintos comandantes de la fuerzas armadas, lo que puede aún más dificultar el escenario de incremento de la criminalidad y refortalecimiento del narcotráfico.

 

Incremento de producción de coca - Colombia

 

Sus últimas declaraciones en el sentido de no asociar al crimen de las BACRIM con organizaciones terroristas como las FARC y el ELN, demostraría la falta de coordinación entre el ejército nacional, inteligencia militar y el Ministerio, dado que los nexos no solo han sido comprobados por estas dependencias, sino que existen pruebas documentadas de años atrás se revelara la existencia de correos electrónicos entre el la organización criminal “Clan Usuga” y las FARC. Más exactamente entre reportes del cabecilla del cabecilla del frente 58, guerrillero Rubén Manteco, a alias Pastor Alape (hoy en la Habana), relatándole las actividades conjuntas con emisarios del “clan”.

 

LOS RECLAMOS FRENTE A LA AUSENCIA PÚBLICA DURANTE VISITA DE LAS FARC A CONEJO

A los reclamos por la creciente ineficiencia del ejército para contener las acciones del terrorismo de las FARC, ELN y las BACRIM, al ministro se le suma el hecho de autorizar, desconocer, omitir responsabilidad o estar ausente frente a la ausencia del ejército durante la visita armado de miembros del secretariado y milicianos de las FARC en el municipio de Conejo, en la Guajira. A los eventos, se suma el hecho de que el Ministro no dio explicaciones ni a la opinión pública ni al gobierno nacional sobre las razones constitucionales por las cuales el estado colombiano deber permitir la presencia de actores armados fuera de la ley ejerciendo soberanía y acciones políticas en el territorio nacional. La situación habría sido más grave de lo que se comentó en medios de comunicación, cuando días más tarde, se conoció a través de distintos periodistas en las redes sociales, que la visita armada de miembros de la organización terrorista a Conejo, no habría sido la primera que este grupo realiza en medios de las conversaciones de su secretariado con el gobierno en la Habana, Cuba, y que probablemente el ejercicio de la soberanía armada de las FARC en Colombia podría sumarse en las semanas por venir en lo que fuera la denominada “Pedagogía por la Paz”.

 

LAS DENUNCIAS POR LA AUSENCIA DE FUERZA PÚBLICA DURANTE EL PARO ARMADO DEL CLAN USUGA

Al incremento acelerado de los cultivos del narcotráfico, el fortalecimiento de la extorsión y el aumento del número de efectivos de la organización terrorista FARC, se suma de nuevo la ausencia de efectivos del ejército nacional, y la indiferencia de la acción inmediata de miembros de la fuerza pública para contener el alcance del denominado “Paro Armado” de la Banda narcotraficante “Clan Usuga”.  A los hechos, el ministro de defensa no solamente no pudo dar explicación inmediata, sino que fue necesario que miembros de la oposición se desplazaran a los territorios de intimidación de la banda criminal para ejercer control institucional, a pesar de poner en riesgo su propia seguridad personal. Ante la lenta reacción del Ministro de la defensa, el denominado “Paro armado” no solamente continuo con la extorsión de poblaciones enteras en el departamento de Córdoba, sino que dejó como el asesinato de al menos 4 efectivos de la fuerza pública de zonas aledañas, 9 hostigamientos, 8 incendios de vehículos, 5 bloqueos de vías, 15 eventos de  propaganda, en 36 municipios de 8 departamentos.

[pullquote]El ministro no solo ha evadido referirse a alianzas entre grupos criminales, sino que ha adoptado la decisión de desviar la atención a través de su cuenta twitter, en la que solo relaciona acciones de las “BACRIM”, pero que no hace alusiones a las tomas terroristas de las FARC o el ELN. [/pullquote]

Ante la gravedad de la situación, Marta Lucia Ramirez, quien fuese también Ministra de Defensa en el año 2002, elevó públicamente una petición al presidente de la Republica, para que se analice la conducta del Ministerio de Defensa, en hechos que  se habían anunciado con algunos días de anticipación, y de los cuales tanto inteligencia militar, como miembros del ministerio, podrían haber tenido claro conocimiento sin que la orden de Luis Carlos Villegas hubiese llegado en ningún momento. Al respecto, la solicitud  detalla que el anuncio del accionar de las BACRIN en la zona fueron “durante los días previos (…) precedidas de la difusión, a través de panfletos y redes sociales, de amenazas para amedrentar a la población civil y del anuncio por esa organización de un “plan pistola” dirigido a asesinar a miembros de la fuerza pública. Las amenazas de ese grupo llegaron, incluso, a  prohibir a los taxistas y estudiantes de Sincelejo “asomarse a las calles”, municipio capital del departamento de Sucre”, sin que el ministro reaccionara.

 

LOS RECLAMOS DEL COMANDANTE DEL EJÉRCITO, GENERAL ALBERTO MEJIA A LA AUSENCIA DE CLARIDAD INSTITUCIONAL FRENTE A LA ALIANZA FARC, BACRIM, ELN

A la falta de claridad del Ministro para articular la agenda del presidente Juan Manuel Santos con la vocación constitucional y legal de las fuerzas armadas, se suman las denuncias del comandante del ejército, General Alberto Mejía en el sentido de que las FARC, ELN y las BACRIM pertenecen todas a la misma estructura militar de base. En este hecho en concreto, el ministro no solamente no ha querido referirse frente al tema, sino que ha adoptado la decisión de desviar la atención a través de su cuenta twitter, en la que solo relaciona acciones de las “BACRIM”, pero que no hace alusiones a las tomas terroristas de las FARC o el ELN.

De hecho, el recuento reciente de las menciones que realiza la cuenta institucional del Ministerio de Defensa Nacional en Internet, solo menciona las acciones contra el narcotráfico como genéricas, o cometidas por las denominadas Bandas Criminales, desconociendo que a la fecha y durante las ultimas décadas, las mayores secciones de control territorial de cultivos de cocaína han estado en posesión de la organización terrorista FARC, y que el mayor conocimiento sobre las rutas de salida de coca del territorio está ubicada en las regiones fronterizas donde la organización tiene presencia.

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