En 2015 FARC ganaría más de 83.000 millones por VACUNAS en el Caguán

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Hasta el momento de la publicación de este artículo, ni el Ministerio de Defensa Nacional ni el presidente de la República se han manifestado frente al tema.

A pesar de que según el gobierno nacional la organización terrorista FARC no tiene dinero, al cierre de la semana pasada se reveló que solo por extorsiones pueden recibir más de 83.000 millones de pesos al año solo en la zona de San Vicente del Caguán. Así, a través de las amenazas e intimidaciones permanentes a los ciudadanos, la organización lograría en el municipio la acumulación de capital a través de las denominadas “vacunas”, lo que ante la denuncia de la ciudadanía significaria una intensificación del delito en la zona.

La noticia fue difundida luego de que el alcalde municipal del municipio de San Vicente del Caguán dirigiera una carta de ayuda al presidente Juan Manuel Santos para que la organización terrorista detenga las extorsiones.

Según el informe del alcalde, la organización terrorista cobra de acuerdo a los rubros de producción de las distintas industrias del municipio. Así, el valor estimado por día de ingresos solo por concepto de la producción de lácteos puede ascender a la suma de hasta 30 millones de pesos. Lo que al cierre del año contable del 2015 puede significar ingresos por hasta 10.950 millones de pesos al año.

Según el alcalde: “Esta acción delictiva (extorsión) la realizan permanentemente a los ganaderos, campesinos, comerciantes y contratistas o proveedores del Estado. (…) Se ha convertido en un asunto cotidiano y que se aplica sin exclusión a alguna actividad o persona que en San Vicente del Caguán pretenda ejercer cualquier actividad comercial (…) La extorsión nos tiene desesperados”.

Adicionalmente, a la fecha, el presidente Juan Manuel Santos no se ha manifestado públicamente respecto a la situación, lo que demostraría la clara desarticulación de mando de la organización terrorista y la autonomía de operación que tienen sus distintas filas a lo largo de los departamentos y cabeceras del país. La situación además revelaría que gran parte de los acuerdos militares que se discuten en la Habana, pueden no ser operacionalizados posteriormente en el territorio colombiano. Esto se debe a que la organización terrorista operaria menos como una estructura jerárquica y más como una organización descentralizada, como el ISIS en el oriente medio.

Según las propias palabras de la misiva del alcalde al presidente, este afirma, “manifestando la necesidad de ser atendido, en el requerimiento del cese de hostilidades a la población civil, sea un acuerdo definitivo en la negociación de La Habana, pero más allá de los acuerdos, que sean las decisiones de paz las que llenen de credibilidad, equidad y desarrollo a nuestros habitantes”. El desespero del llamado del mandatario surge ante el grado de intimidación que la organización ejerce sobre la población, y la falta de autoridad estatal en la zona, legitimada por la indiferencia de presidencia ante las actuales conversaciones con el grupo terrorista.

Hasta el momento de la publicación de este artículo, ni el Ministerio de Defensa Nacional ni el presidente de la República se han manifestado frente al tema. Se desconocen los motivos.

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