Denuncian que "Icono" Jaime Garzón se unió al grupo terrorista y narcotraficante ELN en 1978 y mantuvo relación con Gabino en épocas de fusilamientos

“Gabino”, quien es mencionado como cercano a Jaime Garzón, cuenta en su prontuario con múltiples delitos como la masacre de Machuca en 1998, donde 84 personas murieron quemadas luego que el ELN estallara un oleoducto, y el secuestro masivo de 186 personas en una iglesia en Cali en 1999.

Con ocasión de los “homenajes” que el periódico El Tiempo ha hecho al conocido “Icono de la izquierda” Jaime Garzón, ciudadanos en redes sociales denunciarían que conforme a declaraciones conocidas por la Revista SEMANA en 1999, así como una investigación periodística del mismo año publicada por German Izquierdo, el conocido Jaime Garzón se incorporó a la organización terrorista y narcotraficante ELN en el año de 1978, y fue miembros cercano al terrorista Gabino, conocido por la responsabilidad sobre la masacre de Machuca de 1998, donde asesinaron a 84 personas, entre otras.

Las dos investigaciones de la Revista SEMANA de 1999 y la versión del periodista German Izquierdo  de 2001

En concreto, el alias utilizado por Garzón sería “Heidi”, y no se descarta conforme a las declaraciones emitidas en un informe publicado por la revista SEMANA y marginalizado generalmente a la opinión pública desde 1999, que Garzón conformó parte de la red urbana PJ del grupo terrorista ELN.

En las palabras del investigador y periodista Alvaro García, transmitidas en un informe de la revista SEMANA en 1999:

“Corría el año de 1978, acababa de cumplir 18 años y en la Nacional hizo contacto con un guerrillero del ELN. [pullquote] Garzón pensó entonces que la solución podría estar en el monte y se incorporó al frente José Solano Sepúlveda[/pullquote] . Pocos días después llegó al sur de Bolívar, a la Serranía de San Lucas. Su desempeño como estratega militar, un desastre. Entonces Garzón se convirtió en una especie de inocente y despistado trovador guerrillero. Una noche, viendo televisión en un cambuche en compañía de Gabino (Comandante del ELN), pasó la serie infantil Heidi. Jaime empezó a cantar “abuelito dime tú…”. El jefe guerrillero se quedó mirándolo y le dijo: “…lo que pasa con usted es que se cree la niña de los montes”. Desde ese instante su nombre de combate fue Heidi. Nunca participó en operaciones militares y la misión más importante que cumplió fue cuidar el dinero del grupo. La plata estaba enterrada y su trabajo consistía en sacarla a asolear dos veces al día para evitar que los billetes se pudrieran por la humedad”

El informe adicionalmente pone en evidencia la estrecha cercanía de Garzón con la más disciplinada estructura de mando de la organización terrorista, exponiendo sus nexos con el comandante del grupo, alias “Gabino”, quien recientemente confirmó que no renunciará al secuestro en el grupo narcotraficante, y por cuya captura se ofrece una millonaria suma. En concreto, [pullquote] “Gabino”, quien es mencionado como cercano a Jaime Garzón, cuenta en su prontuario con  múltiples delitos como la masacre de Machuca en 1998[/pullquote] , donde 84 personas murieron quemadas luego que el ELN estallara un oleoducto, y el secuestro masivo de 186 personas en una iglesia en Cali en 1999.

Adicionalmente, un documento publicado por el investigador German Izquierdo, que data del año de 1999, y fuese publicado en el 2011 por el portal KienyKe, relacionaría en detalle la cercanía de la figura publica en su proceso de reclutamiento en la organización narcotraficante ELN. En sus propias palabras, Garzón, alias “Heidi” en el ELN:

“Trabajó en una red llamada la PJ, con lo que la organización rendía un irónico tributo a los nombres más comunes y corrientes de la sociedad: Pedro y Juan. Durante el corto periodo que Garzón estuvo en la guerrilla, ejecutó labores menores como pegar panfletos en postes y calles y servir de mensajero. Fuera de la ciudad, estuvo incorporado al frente José Solano Sepúlveda, cuya zona de influencia era la región de los Montes de María, entre los departamentos de Sucre y Bolívar. A finales de los años ochenta, el ELN vivió un cambio conocido como ‘El replanteamiento’. Cuando Fabio Vásquez Castaño, jefe máximo del grupo guerrillero, abandonó el país, surgió una crisis interna. Nicolás Rodríguez Bautista, Gabino, lo reemplazó y se abrió así un espacio para la discusión acerca de algunas de sus prácticas bárbaras, particularmente los fusilamientos. “Se fusiló a mucha gente, especialmente a estudiantes y profesionales que se habían ido a la guerrilla muy ilusionados”, [pullquote]cuenta el periodista Hernando Corral, quien hizo parte de la misma red urbana del ELN en la que estuvo Garzón[/pullquote]. El ojo inquisidor estaba puesto en los citadinos pues llegaron a representar una amenaza para los guerrilleros de mayor rango que no eran tan cultos ni tan formados intelectualmente como los primeros. Esta circunstancia creó un fuerte rechazo por parte de los guerrilleros hacia aquellos que veían como pequeños burgueses sin alma revolucionaria y de difícil adaptación a la vida en el monte. Eso costó muchos muertos. Con ‘El replanteamiento’ se disminuyó el excesivo militarismo y el estalinismo en el ELN y, algo fundamental, muchos de sus miembros salieron de la clandestinidad y rehicieron sus vidas sin temer represalias.”

De Garzón también se conocería su estrecha cercanía con el “exterrorista” desmovilizado del M19 Antonio Navarro Wolf y el expresidente de la republica protagonista del escándalo del proceso 8000, Ernesto Samper Pizano.

Extrañamente, los principales medios de comunicación de Colombia, buscarían ocultar el posible prontuario de Garzón como miembro de la segunda organización terrorista más antigua de Colombia, con quien no se descarta hubiese podido haber mantenido contacto durante su paso como alcalde local de Sumapaz, en Bogotá, zona de influencia histórica de los grupos narcotraficantes ELN y FARC.

Por la importancia y gravedad del documento, se reproduce a continuación en su totalidad.

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