Con decisión del Fiscal Revista SEMANA pasa de ser la revista del sobrino del presidente a consagrarse como el Portal de las Noticias Falsas en Colombia

La decisión del fiscal, y la captura de los numerosos implicados en el montaje, comprobaría que la credibilidad de la Revista SEMANA en generar campañas de desprestigio contra actores políticos en el país, podría tener algún tipo de articulación con las decisiones que tomó la Agencia Nacional de Inteligencia, cuyos funcionarios participes del hecho no solamente han sido encarcelados, sino aún están vinculados a procesos materia de investigación de lo que se conoce como el HACKERGATE.

La trascendental decisión que la semana pasada tomó la Fiscalía General de la Nación, al archivar la investigación contra el candidato presidencial puntero de Colombia en las elecciones de 2014 Oscar Iván Zuluaga, además de cambiar el rumbo de la investigación conforme a las declaraciones recientes del ex director del CTI, pone de relevancia que la Revista dirigida por el sobrino del presidente, se consagra como “El Portal de las Noticias Falsas en Colombia”

En concreto, cientos de ciudadanos en redes sociales, le recordaron a la publicación dirigida por Alejandro Santos, sobrino del mandatario, que sus acusaciones y montajes no solamente cambiaron el rumbo de las elecciones presidenciales del año 2014, sino que sirvieron como única vía de escape para el candidato presidente Santos, que logró en medio del escándalo alcanzar la presidencia a pesar de su baja popularidad.

Revista SEMANA pasó de ser la revista dirigida por el sobrino del presidente, a ser el Portal de las Noticias Falsas en Colombia

La decisión del fiscal, y la captura de los numerosos implicados en el montaje, comprobaría que la credibilidad de la Revista SEMANA en generar campañas de desprestigio contra actores políticos en el país, podría tener algún tipo de articulación con las decisiones que tomó la Agencia Nacional de Inteligencia, cuyos funcionarios participes del hecho no solamente han sido encarcelados, sino aún están vinculados a procesos materia de investigación de lo que se conoce como el HACKERGATE.

De hecho, la filtración del video publicado por la revista SEMANA se sincronizó exactamente con el momento más crítico de la elección presidencial, y se dilató esperando el momento en el que la popularidad del candidato presidente Juan Manuel Santos, tío del director de la revista, se evidenciaba como insalvable.

En concreto, incluso reconocidos periodistas de casas editoriales independientes en Colombia, se han pronunciado fuertemente frente al hecho, estableciendo como el manejo de la Revista SEMANA, es “un ejemplo de cómo los medios oficiales sirven de comodín del gobierno de turno”.

Otros reconocidos directores de noticias afirman que, con la decisión de la revista SEMANA; los principales medios de comunicación del país están actualmente en un clima de paranoia, debido a que la decisión de la fiscalía no solamente implica eliminar las dudas sobre lo que realmente sucedió en la campaña presidencial, sino además verificar como los medios de comunicación del país sirvieron de amplificador y lente acusador de un escándalo que ellos mismo crearon, y sobre el cual la fiscalía no había tomado decisiones ni a favor ni en contra.  

De cómo la Revista SEMANA lideró la cruzada de las Noticias Falsas en Colombia

La presión ejercida por medios de comunicación como el Periódico EL Tiempo, el periódico El Espectador y la Revista SEMANA, no solamente implicó la descalificación sistemática del candidato y el equipo de campaña del entonces puntero Oscar Iván Zuluaga, sino además la coordinación de una estrategia de afirmaciones legales que la fiscalía General de la Nación en ningún momento profirió contra los investigados por el escándalo.

Como si fuera poco, entre los principales medios del país que controlan la entrega de los premios de periodismo, tomaron la decisión coordinada de entregar el “Premio Simón Bolivar” a la conjeturada “Investigación sobre el “Escándalo del Hacker” Andrés Sepúlveda, que el mismo ex director del Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía confirmó que fue llamado antes por inteligencia para someterse a la prueba del polígrafo y ser descartado como parte del equipo.

En concreto, La revista SEMANA, publicó adicionalmente una nota sobre el reconocimiento coordinado para afirmar que esta “probo más allá de toda duda los hechos descubiertos y mostró su gravedad”, lo que, en primer lugar, es obligación de los organismos de justicia de la nación, y no de los medios de comunicación, y en segundo lugar, con la decisión de la fiscalía, se demuestra que es falso.

Por este motivo, la consagración de la Revista SEMANA como aparato de propaganda de presidencia, se confirmaría más que nunca con ocasión del nuevo giro del caso, en el que quedó en evidencia, que sin excepción, todos los “informáticos” incluidos en el “escándalo”, trabajaban o fueron considerados para trabajar para la Agencia Nacional de Inteligencia en cabeza del almirante Álvaro Echandía.

En concreto, según las propias declaraciones de Julián Quintana, saliente director del Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía, Javier Sepúlveda había sido considerado como agente e incluso fue sometido meses atrás a la especializada prueba del polígrafo. Rafael Revert, fue financiado directa o indirectamente con presupuesto de la nación, y ya había trabajado para inteligencia, y otros informáticos como Agustín Bajaña había trabajado para la fiscalía (en cabeza de Eduardo Montealegre).

Andrés Sepúlveda como el chivo expiatorio del falso “Hackeo a los negociadores de Paz de la Habana”

La decisión de la Revista SEMANA en tratar de generar un cambio en la voluntad de los electores días antes de la campaña presidencial del año 2014, implicó como si fuera pocas acusaciones fuera de lugar del entonces Fiscal General de la Nación Eduardo Montealegre, en afirmar que el informático Andrés Sepúlveda, había “interceptado” a los negociadores de la Habana.

La decisión de la Fiscalía, sin embargo, pone de relieve el hecho de que no existen pruebas que permitan afirmar que las cuentas de los negociadores de la Habana fueron interceptadas, lo que sin embargo fue transmitido permanente por la Revista SEMANA durante meses, presionando las decisiones de la justicia.

Como consecuencia, a pesar de que en el ordenamiento jurídico colombiano no existe ninguna figura punitiva para lo que según el saliente Fiscal Eduardo Montealegre se llamaba “saboteo del proceso de paz”, los jueces encargados tomaron la decisión de condenar a 10 años de prisión a Sepúlveda, en medio de una acción articulada de los principales medios del país que recientemente se sabe fue coordinada por inteligencia.

De esta manera, el episodio del “Hacker” creado coordinadamente por la revista SEMANA con la publicación de un video filtrado de la fiscalía días antes de las elecciones, pone en evidencia como, las acusaciones infundadas y las campañas de desprestigio sobre figuras políticas en Colombia, en vez de centrarse sobre los verdaderos criminales, sirven de puente de legitimación de intereses políticos  que podrían incluso destapar verdades y relaciones más profundas de las reveladas por la Fiscalía con la decisión de archivar el caso contra Zuluaga.  

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