Colombia: ¿bajo amenaza externa o interna?

Para la línea editorial de El Nodo Colombia, y en general, la minoría informativa que combate abiertamente al globalismo y la injerencia de formas de dominación sobre la autonomía y soberanía de los países ya sea desde la imposición de un socialismo destructor de las economías y tradiciones como de un capitalismo salvaje destructor del desarrollo económico y que genere a través de la deuda y de promover la dependencia enclaves que reciclen etapas ya “superadas” como el colonialismo e imperialismo. La caída de proyectos políticos nefastos como el chavismo y la socialdemocracia en Venezuela o el petrismo en Colombia, sin duda son positivos para los pueblos de nuestra región, pero no deja de preocupar los cambios y peligros inherentes al cambio de narrativas y discurso de la no intervención de Estados Unidos en conflictos externos a una reivindicación de la Doctrina Monroe.

“Solo la libertad limita las abusivas intervenciones de la ignorancia.

 La política es la ciencia de las estructuras sociales adecuadas a la conveniencia de seres ignorantes”

“Una “sociedad ideal” sería el cementerio de la grandeza humana”

Nicolás Gómez Dávila, filósofo y políglota colombiano. Cofundador de la Universidad de los Andes (1913-1994)

QUÉ NO ES ESTA COLUMNA

La operación de extracción de Nicolás Maduro Moros y Cilia Flórez de Venezuela por la Delta Force de Estados Unidos para ser llevados a Nueva York para imputación de cargos por diversos delitos, que presuntamente serían cometidos desde hace más de quince años con una trazabilidad realizada por los servicios de inteligencia americanos, cuyas pruebas están en mano de la Fiscalía de ese país. Existen y surgirán desde análisis muy aplomados basados desde el punto de vista estratégico-militar y jurídico sobre el porvenir de este proceso y de las conjeturas -y conspiraciones- relativas al tema del cómo sucedieron los hechos del 3 de enero en horas de la madrugada en Caracas.

De eso, cada medio de comunicación, en su gran mayoría en manos de intereses globalistas, sean del “bando” socialista o “bando” capitalista. Esos “bandos” no son más que como se diría en publicidad el “target” necesario para desinformar de acuerdo a cada narrativa de esos apéndices de poder. Más que nunca, estamos muy lejos de tener medios de información, sino de confirmación de prejuicios y construcción de una burbuja y narrativa artificial.

Por esa razón, aquí no vamos a hablar de lo de siempre, o a tomar partido desde los lugares comunes, sino a reflexionar los peligros y oportunidades que se pueden materializar ante tres bloques de Estados Unidos, China Rusia -incluyendo al BRICS y los países satélites del Sur Global, incluyendo al mundo árabe- y una Europa que su debilidad militar y de defensa de su cultura les ha quedado grande -con pocas excepciones-.

LA PAZ QUE NUNCA LLEGÓ A COLOMBIA Y EL MULTILATERALISMO

El Acuerdo Final de 2016 entre el Gobierno Nacional de Colombia y las FARC fue sin duda el ejemplo de la confluencia de intereses de ese “Estado profundo”. Veíamos una competencia entre todos los países con hegemonía comercial, cultural y de cooperación de defensa en Colombia -inclusive países que rompieron relaciones o desmontaron sus sedes diplomáticas desde 1999 por la Crisis social y Económica local o en su defecto en 2008 por la crisis económica global- para tener injerencia, negocios y acceso a los recursos naturales -ese que tanto escandaliza a los enemigos de Occidente, pero que de una manera cínica es negado por los defensores del bloque BRICS y aliados-. Un poquito de inversión económica, mayores portadas de responsabilidad social empresarial, mayor visibilidad de los gobernantes del Régimen…pero ni paz, ni tranquilidad ni prosperidad para el pueblo.

Todo esto sucedía a la par del recrudecimiento de la violencia a través de bandas criminales emergentes -hasta el día de hoy-, aumento exponencial de cultivos ilícitos y el inicio un par de años antes de la migración creciente de ciudadanos de Venezuela que desbordó la capacidad social e institucional del país que no está acostumbrado a recibir migrantes en grandes cantidades, previa expulsión de Venezuela de ciudadanos de Colombia. Si el actual Gobierno decomisa más droga que antes, es porque hay más producción, y la que llega a los mercados ilícitos es mucho mayor, pese a la competencia de las drogas sintéticas.

En el Gobierno actual se continúa esa línea de hace tres administraciones de utilizar un falso posicionamiento de liderazgo internacional colombiano como una agenda velada de grupos de poder e intereses personalistas. Esto hace que construir agendas de Estado de desarrollo económico basado en un uso propio y en beneficio de sus regiones de los recursos naturales, el ignorar amenazas que van desde la infiltración comercial, cultural y digital que ha tenido Rusia y China a través de los años, como de artículos que van contra la integridad del territorio colombiano presentes en la Constitución Bolivariana de Venezuela de 1999. El manejo de la Comunidad de Inteligencia colombiana ha sido simplemente desastroso, a excepción de utilizar sus capacidades para la persecución de opositores internos o rencillas personales de altos mandos del Ejército; sumado a las modificaciones legales impuestas por tribunales internacionales que obligan a exhumar los archivos del pasado del DAS, en vez de mirar el futuro y el presente complejo mundial.

¿WASHINGTON INFLUIRÁ EN LA PRESIDENCIA COLOMBIANA?

Lo sucedido en Venezuela, antecedido por los resultados electorales de Honduras dejan en claro que Washington no solamente influye sino que tiene a cada país medido en una estrategia particular. Lo propio ha hecho China continental en el hemisferio con inversiones en Perú y Chile y un ingreso más sutil con una inteligencia de mercado y lenta migración que ha dado como resultado la consolidación de la contratación de grandes infraestructuras como el Metro de Bogotá y por primera vez en la historia fue incluido entre los expositores y potenciales proveedores de intendencia y dotación para las fuerzas armadas y de Policía en Expodefensa 2025 -la feria más importante de Seguridad y Defensa de la región-.

El populismo o agendas mediático-corporativas presentes en Colombia, sumadas al secuestro de los medios públicos por la retórica socialista con un excelente manejo periodístico y estético, dan por ganadores a dos candidatos que con lo sucedido en Venezuela, bajo un escenario de transición de Gobierno y en coyuntura electoral local, ninguno de los dos será viable ni a la opinión pública ni a los ojos del “Tio Sam”. Uno, el candidato de la “extrema derecha” muy seguramente dependerá de las declaraciones de Maduro y Florez sobre nexos especialmente con Alex Saab, actualmente  ministro del régimen; y el otro, el candidato del actual gobierno colombiano, sus vínculos con sectores radicales políticos y con relación a grupos armados generará una unión, esta vez más pragmática que hará que no pase a una segunda vuelta…o a una primera.

Los candidatos más cercanos a diferentes circuitos de influencia americanos con intereses en Colombia son sin dudas los ex embajadores Juan Carlos Pinzón y Luis Gilberto Murillo. Uno en la oposición, otro en un oficialismo crítico -porque nadie critica una empresa mientras le pagan…lo malo lo dice generalmente cuando lo echan, y eso deja mala imagen, como le pasó al académico Alejandro Gaviria-.

Son la real representación de la síntesis profesional de esos intereses de los grupos atrincherados más allá de los partidos Repúblciano y Demócrata, sino en gremios que asumen grupos de interés que van desde los afroamericanos, migrantes latinos, cristianos evangélicos y juventudes, hasta comunidades académicas, centros de pensamiento y circuitos militares y del Sector de Seguridad y Defensa colombiano, que es un referente casi que homólogo al americano dentro de nuestra región -lo que a veces es una desventaja en cuanto a su modernización, transparencia interna e interiorización de la cultura de Derechos Humanos-.

Es aquí, donde el análisis geopolítico pasa sobre el cálculo electoral cambiante con estadísticas poco dicientes: no hay que poner atención a ninguna encuesta anterior al 8 de marzo. La influencia internacional sobre la elección de Congreso y Presidencia en especial será evidente y sutil, tanto como el operativo de Caracas del 3 de enero.

Abstract
Es aquí, donde el análisis geopolítico pasa sobre el cálculo electoral cambiante con estadísticas poco dicientes: no hay que poner atención a ninguna encuesta anterior al 8 de marzo.