El fraude de la rueda de prensa sobre la reglamentación de Uber en Colombia

La situación acerca de la falsa reglamentación de la tecnología para conectar oferta y demanda de servicios en Colombia preocupa y profundiza la poca autoridad de la administración para confrontar problemas. Finalmente, la influencia electoral de personas como Uldarico Peña, y su relación con el Vicepresidente German Vargas Lleras se explica como el motivo de este tipo de montajes mediáticos que por su naturaleza técnica y política siguen ubicando al país en el atraso

En días pasados, el gobierno en televisión nacional, junto con un numeroso grupo de personas entre las que se encontraba tanto Uldarico Peña, gerente de Taxis Libres, así como el representante de los taxistas, y el gerente de Uber Colombia, Michael Shoemaker, presentó al país a través el decreto que según la Ministra de Transporte, “busca regular el transporte de lujo en el país”. Según el presidente, con el decreto "todos los sectores de la discusión qued(a)n ‘contentos". La presentación sin embargo, por su naturaleza técnica y política, es una burda incorporación del sistema de transporte público convencional para ofertar servicios a través de plataformas y no una reglamentación de Uber ni de solución de movilidad a través de la tecnología. El Nodo, presenta a su juicio, las razones por las que afirma que la rueda de prensa del gobierno en la que tanto el Presidente de la República como el Vicepresidente participaron, es una farsa que muestra la vocación clientelista del decreto, que no está hecho ni a la medida de los usuarios ni de propuestas como Uber, sino de las empresas de taxis que han sido las culpables del deterioro del servicio.

Montajes políticos del decreto:

  1. El decreto expresamente reglamenta el servicio de Taxis de Lujo en Colombia, lo que muestra la falsedad de la rueda de prensa al sugerir que regula a Uber o la oferta de plataformas de tecnología para servicios peer to peer.
  2. El decreto se presentó a televisión nacional como la solución del problema de transporte a través de contacto tecnológico, sin embargo, como su nombre lo indica, crea el nivel de lujo en el servicio de transporte individual de pasajeros;  es decir, más Taxis.
  3. Los conductores deberán estar certificados en competencias laborales y con capacitación en atención al usuario en un mínimo de 50 horas; lo que burocratiza un sector regulado por ciudadanos que ha funcionado en calidad mucho mejor que el servicio de taxis.
  4. El decreto ordena que se deben cumplir indicadores de servicio que reglamentará el Ministerio de Transporte, lo que burocratiza un sector regulado por ciudadanos a través de la tecnología que ha funcionado en calidad mucho mejor que el servicio de taxis.
  5. La empresa deberá acreditar que cuenta con plataformas tecnológicas propias o a través de contratos con terceros, lo que impide el acuerdo entre conductor y usuario, e incorpora de nuevo un intermediario como las empresas de transporte como Taxis Libres, en cabeza de Uldarico Peña.
  6. El carro deberá ser de color negro, lo que es sabido implica un cambio trascendental de reglas para prestadores del servicio de Uber, que son de color blanco.
  7. Las plataformas tecnológicas serán de propiedad de las empresas de transporte o contratadas con terceros propietarios de ellas, lo que busca hacer creer a la población que Uber es “empresa de transporte”.
  8. El decreto “prohíbe que vehículos particulares presten servicio de transporte”, lo que elimina frontalmente la posibilidad de que en Colombia existan empresas como Uber.

Falsedades técnicas del decreto

  1. Uber y sus servicios asociados NO son empresas de transporte, sin embargo el decreto dice que las plataformas que ofrecen el servicio deberán constituirse como “empresas de transporte” como Taxis Libres.
  2. La incorporación de empresas que ofrecen servicios peer to peer (entre ciudadanos pares) como Uber quedan en un limbo jurídico al desconocerse que la naturaleza de su negocio es la tecnología compartida para conectar demanda y oferta y no el transporte de pasajeros.
  3. Las tarifas no pueden ser iguales o inferiores a las que ofrecen los taxis actualmente. Lo que obedece a una exigencia de las empresas de taxis y no a un servicio regulado por la oferta y la demanda.
  4. El gobierno buscará crear nuevas categorías para UberBlack, uberX, UberÁngel, UberBICI, UberPet, UberEnglish y Uber, entre otros. Lo que demuestra por su naturaleza que la reglamentación en formatos de transporte de plataformas de tecnología solo agranda el problema en vez de resolverlo.
  5. El decreto establece condiciones de acceso, calidad o tarifas, lo que contradice la lógica del mercado y del uso de la tecnología para descargar funciones estatales en los ciudadanos.
  6. Establece un limbo en los términos de acuerdo de los sistemas de transporte especial, que fueron emitidos mediante el decreto 348 del presente año.
  7. Los servicios deben ser avalados por el Ministerio de Transporte, lo que burocratiza la capacidad de usuarios y ofertantes de plataformas de satisfacer expectativas y soluciones.

La situación acerca de la falsa reglamentación de la tecnología para conectar oferta y demanda de servicios en Colombia preocupa y profundiza la poca autoridad de la administración para confrontar problemas. Finalmente, la influencia electoral de personas como Uldarico Peña, y su relación con el Vicepresidente German Vargas Lleras se explica como el motivo de este tipo de montajes mediáticos que por su naturaleza técnica y política siguen ubicando al país en el atraso. 



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