Desaprobación del 72% de Santos e incremento de coca supera crisis del Caguán de Pastrana

Adicionalmente, en marzo del año pasado, el presidente Juan Manuel Santos suspende los bombardeos contra los campamentos de la organización terrorista, lo que le permite a esta reorganizarse militar y logísticamente, llevando a cabo procesos de ocupación sistemática de territorio como parte de su estrategia política y territorial.

La última medición de la encuestadora Yanhaas, revela que la desaprobación del gabinete Santos, se encuentra con un 72%, por encima del  rechazo que obligó al ex presidente Andrés Pastrana a levantar la zona de despeje del Caguán, descubriendo como las FARC utilizaron el dialogo como estrategia de rearme y organización. Durante años, en el periodo comprendido entre 1999 y 2002, el expresidente Pastrana le permitió a la guerrilla determinar los tiempos y decisiones del proceso de negociación. Ante el rechazo del 69% de los colombianos, el exmandatario Pastrana tomó la decisión de levantar los diálogos, descubriendo que la organización terrorista lo había manipulado para posibilitar su rearme narcotraficante, logístico y bélico.

Con un 72% de desaprobación, según la última encuesta Yanhaas, en la actualidad los colombianos sienten que el proceso secreto de conversaciones en la Habana, tiene tan poca legitimidad como las conversaciones en el Caguán. A pesar del rechazo generalizado, el mandatario Santos se encuentra en estos momentos buscando crear extrañas figuras constitucionales, algunas de las cuales podrían asegurar la impunidad de miembros del secretariado de la organización terrorista.

EL FIN DE LAS FUMIGACIONES Y LOS BOMBARDEOS COMO LA GRAN VICTORIA DE LAS FARC

Al cierre del año 2002, la desconfianza de los colombianos frente a las conversaciones con la organización terrorista estaba justificada por la profundización del narcotráfico en el país. Cuando el expresidente Pastrana ante la desconfianza dió por terminadas las conversaciones, la organización terrorista procedió a l Secuestro de los 12 diputados del Valle del Cauca el 11 de abril de 2002, y el secuestro y asesinato del gobernador del departamento de Antioquia Guillermo Gaviria y su asesor de paz el ex ministro de defensa Gilberto Echeverri.

 

 

En la actualidad, la organización terrorista FARC en la Habana no solamente ha podido llevar a cabo una temporada de descanso en Cuba, sino que el presidente Santos les habría concedido levantar los bombardeos contra sus campamentos y la eliminación de las fumigaciones, lo que le ha permitido a esta incrementar la producción de cocaína aceleradamente en los últimos dos años.

[pullquote] En lo que va corrido del presente año, el incremento de la producción de cocaína es una realidad que se asemeja a las peores épocas de los diálogos del Caguán. De hecho, en lo corrido del año 2016, Colombia decomisó una cifra récord de 87,5 toneladas de cocaína, lo que supera las incautaciones de años anteriores[/pullquote] de lejos, sin que exista del gobierno nacional ni del Ministerio de Defensa un llamado de alerta frente a la situación. Adicionalmente, cuando hasta el cierre del año 2012, Colombia venia reduciendo sostenidamente su producción de cocaína y de pasta de coca desde los años anteriores, a partir del año 2013, el país comenzó a experimentar de nuevo un crecimiento acelerado de la producción de coca. A la situación, se le añade el hecho de que de nuevo en el año 2014, el país volvió a superar a Perú como primer productor de coca mundial, ocupando un puesto que lo había perdido desde el 2011, y ubicando el área cultivada de coca, en el 2014, en la astronómica suma de más de 69.000 hectáreas.

Como si la situación no fuera lo suficientemente grave, el gobierno del presidente Juan Manuel Santos tomó la decisión de detener las fumigaciones, lo que acelero la producción de cocaína a nivel nacional, ubicándose al cierre del 2015 según el departamento de Estado de los Estados Unidos en aproximadamente 159.000 hectáreas, y reconfigurando la estructura financiera de las bandas criminales y las organizaciones terroristas como las FARC y el ELN.

[pullquote] Con la alarmante cifra de más de 159.000 hectáreas cultivadas, Colombia supera lejanamente a Perú y Bolivia, convirtiéndose de nuevo en un escenario de producción de coca que bordea la extensión dejada en el país luego del cierre de la zona de despeje en el Caguán, por Andrés Pastrana.[/pullquote]

Adicionalmente, en marzo del año pasado, el presidente Juan Manuel Santos suspende los bombardeos contra los campamentos de la organización terrorista, lo que le permite a esta reorganizarse militar y logísticamente, llevando a cabo procesos de ocupación sistemática de territorio como parte de su estrategia política y territorial.

Ante la crisis del país, el día de ayer el presidente Santos reinició los bombardeos en Colombia dirigidos exclusivamente contra los terroristas del “Clan Usuga”, desconociendo que, según el último informe del gobierno nacional, las FARC son de nuevo, por lejos, el cartel narcotraficante más grande de Colombia.

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