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Lo mal hecho: Selección Colombia

Si bien a hoy, es una incertidumbre la continuidad del técnico Carlos Queiroz, o lo que realmente pasó entre los jugadores, posterior a los partidos contra Uruguay y Ecuador, lo que sí se sabe de esta fecha eliminatoria para la Selección Colombia, es que fueron dos de las peores derrotas de su historia.

Si bien a hoy, es una incertidumbre la continuidad del técnico Carlos Queiroz, o lo que realmente pasó entre los jugadores, posterior a los partidos contra Uruguay y Ecuador, lo que sí se sabe de esta fecha eliminatoria para la Selección Colombia, es que fueron dos de las peores derrotas de su historia.

Análisis deportivo de Miguel Hernández @miguelpregonero.

Pues en primer lugar, Colombia nunca había perdido por tres goles como local en la eliminatoria sudamericana, en lo que fue su partido contra Uruguay; y en segundo lugar, con el seis a uno en Quito, Ecuador goleó por primera vez a Colombia. Sin dejar de mencionar, que la selección cafetera no perdía por seis o más goles desde el año 1977, siendo la séptima vez que recibe esta cantidad o más en su historia.

Con este arranque de clasificatorias al Mundial de Catar 2022, la selección de James y compañía, ha hecho el segundo peor arranque de eliminatorias desde Francia 98; llevando al día de hoy, 13 partidos sin ganarle a los considerados grandes (Brasil, Argentina, Uruguay) y consiguiendo sólo cuatro triunfos de local de nueve partidos disputados en casa.

Cuerpo técnico

Es evidente, que algo está mal, que muchas cosas están mal en la Selección Colombia, por ejemplo, en el caso de Carlos Queiroz, cuando fue contratado, llegó con una idea de juego muy diferente pero que daba resultado, donde utilizó defensas centrales como laterales, jugaba con un esquema de 4-3-3, y además, había descubierto una nueva posición para Juan Cudrado, de interior por derecha, también funcional dentro del equipo.

Pasado lo más complicado de la pandemia e iniciadas de nuevo las eliminatorias al mundial, el técnico portugués tiró todo lo bueno por la borda, pues empezó a utilizar laterales con más presencia en ataque, cambió su esquema de juego y volvió al ya utilizado por la Selección Colombia, 4-2-3-1; y su mayor éxito, Juan Cuadrado, fue replegado a jugar de lateral derecho, perdiendo Colombia manejo  y recuperación en la mitad del campo.

Adicionalmente, Carlos Queiroz empezó a ser condescendiente con el país y con los medios de comunicación, pues puso plantillas que le gustaran a la gente y no pensó en los rivales de turno, sin dejar de mencionar, que en ambos partidos de la fecha tres y cuatro de la eliminatoria, fue evidente, por los cambios realizados, que se había hecho un mal planteamiento de los partidos.

Jugadores

Como acá la culpa no es de sólo uno, sino de todo lo que concierne a la Selección Colombia, también hay que hablar de los “intocables” jugadores de la Selección Nacional. Un mal partido lo puede tener cualquiera, pero lo que nunca se puede perder es la actitud con que se enfrentan los retos, los jugadores cafeteros bajaron los brazos en ambos partidos, nunca se les vio el aprendizaje de la derrota contra Uruguay, fue un equipo sin resiliencia ni autocrítica.

Pero esto nace de la comodidad de algunos jugadores dentro del equipo, jugadores como James Rodríguez, Juan Cuadrado, Yerry Mina, Davinson Sánchez, Luis Muriel o David Ospina, entre otros, que en sus clubes muestran buen nivel futbolístico pero que en la Selección Nacional vienen jugando muy mal, son jugadores sin competencia dentro de la tricolor, saben que son indispensables, y eso los lleva a creer que todo lo hacen bien, o que con lo que ya hicieron, es suficiente.

Asimismo, la falta de liderazgo dentro del equipo, en esta selección no hay un jugador que se ponga el fútbol sobre su espalda, que motive a sus compañeros a no darse por vencidos, que tenga la personalidad para afrontar retos y que cuando haya que gritar o vociferar sea el primero en hacerlo. El fútbol en Sudamérica se gana con carácter, sino pregúntele a Chile, Argentina o Uruguay.

La FCF

Es claro que la Federación Colombiana de Fútbol no pasa, al igual que la Selección Nacional, un buen momento, no sólo por el tema de la reventa de boletería, donde están inmersos sus dirigentes, sino por la mala toma de decisiones que repercuten también, en el terrible momento futbolístico del equipo.

Para comenzar, nunca se debió haber escogido un técnico con desconocimiento del universo eliminatorias sudamericanas, algo que evidentemente le costó en las fechas anteriores al equipo, donde se le vio sin ideas de juego y con evidente ignorancia respecto al fútbol de sus rivales.

De igual forma, la FCF falla al no exigirle al técnico que dirige la selección mayores del país, cosas primordiales como: que viva en Colombia, que realice micro ciclos con jugadores del fútbol local, donde vea posibles alternativas para el equipo y que trabaje de la mano con los técnicos de Fútbol Profesional Colombiano.

Pese a todas las fallas, tanto de cuerpo técnico, de jugadores y de federación, no es pertinente que se dimita del cargo al actual técnico, Carlos Queiroz, ni que se siga metiendo el dedo en la llaga, pues no hay tiempo para nuevos procesos a sólo cuatro meses de una nueva fecha eliminatoria, donde habrán dos partidos a muerte, Brasil en Barranquilla, y un rival directo, Paraguay en Asunción.

El paso adelante será que nadie sea indispensable en el equipo, y se basa en los responsables, que por un momento los jugadores dejen de ser “estrellas” y que cada quien acepte su culpabilidad y que como profesionales que dicen ser, tengan la capacidad de concentrarse y corregir el camino. El técnico Queiroz, con continuidad titubeante, por su parte, debe dejar de escuchar consejos y ser fiel a su estilo de juego, sin importar que le guste o no, a los que ven o escriben de la Selección Colombia.

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