Peligroso sesgo del Fiscal de Colombia buscaría igualar oposición política y miembros de las fuerza pública con cúpula de las FARC.

El Fiscal General de la Nación, Eduardo Montealegre ha querido utilizar de manera negativa los alcances políticos adquiridos en el acuerdo sobre la justicia transicional para amenazar a la posición política en Colombia, en concreto con el ex mandatario y actual senador Álvaro Uribe cuando aún no se ha terminado de digerir los alcances de ese acuerdo.

El fiscal general de la Nación, Eduardo Montealegre ha querido utilizar de manera negativa los alcances políticos adquiridos en el acuerdo sobre la justicia transicional para amenazar a la posición política en Colombia, en concreto al  ex mandatario y actual senador Álvaro Uribe cuando aún no se ha terminado de digerir los alcances de ese acuerdo.

El fiscal General de La Nación, en las últimas horas se ha comunicado refiriendose a la posibilidad que existe de investigar al ex presidente Álvaro Uribe. Esta investigación estaria enmarcada por hechos vinculados al conflicto vivido en el departamento de Antioquia durante su periodo como gobernador durante los años 1995 a 1997, mencionó Montealegre. Estos hechos se dan por presuntos favorecimientos que el entonces gobernador de Antioquia daba al paramilitarismo.

Lo que dejo a la vista es algo muy claro, quien no esté de acuerdo con el pacto de la paz no tendrá una respuesta política sino una respuesta penal; estos avisos realizados contra el ex mandatario no van solo contra él, sino con todo aquel que desmienta, objete o no acepte los hechos asumidos en Cuba.

El centro Democrático anunció en un comunicado a través de su representate que se hace evidente la simpatía del fiscal por la FARC, y cada actuación arbitraria que realice el mismo certifica su ánimo persecutorio contra la oposición y simpatía por la guerrilla, mencionó Samuel Hoyos.

Estas acusaciones hechas por el Fiscal Montealegre no fueron bien recibidas por parte del gobierno debido que dentro de los acuerdos que se ha dado sobre la justicia transicional no incluyen el juzgamiento de ex presidentes.

El fiscal ha dejado ver en varias ocasiones lo positivo que le resulta este nuevo acuerdo ya que argumenta que motivara la impunidad y se comprometió a entregar al menos cinco informes que le permitirá a los magistrados de justicia transicional adelantar investigaciones.

Por su parte Álvaro Uribe, ex mandatario de Colombia opinó que los acuerdo realizados por su sucesor Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia agreden contra la democracia y que el pacto llevado a cabo en La Habana, Cuba es “un golpe de estado a la misma”; señaló también su preocupación sobre el pacto de justicia transicional ya que no se encuentra de acuerdo con los actos delictivos realizados por el grupo guerrillero.

La FARC es el grupo armado más grande del mundo en cuanto al narcotráfico y han sido responsables de un sinfín de violaciones como lo son más de 2.700 desapariciones, 1.700 secuestros y cerca de 20.000 reclutamientos de menores.

El 23 de septiembre se dieron seis meses para alcanzar un acuerdo de paz definitivo, después de aproximadamente 3 años de negociaciones, entre el Ejecutivo de Colombia y la FARC.

Con la finalidad de dar fin a una situación que viene presentándose desde hace más de medio siglo y que ha cobrado más de 220.000 personas, el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia comenzaron el 18 de octubre del 2012 negociones formales, en donde se harán referencia a acceso y uso de tierras, participación política, el narcotráfico entre otros, cuya fecha limite será en marzo del 2016 para llegar a un acuerdo.

Como finalmente lo señala públicamente el editorial del periódico El Colombiano en un llamado a las garantías políticas, las FARC tiene una estrategia bien definida y es buscar que se igualen todas las responsabilidades que ha acontencido sobre la violencia que se vive en el país y de esta manera restar importancia a las violaciones cometidas durante todo estos años por este grupo armado.

Y mientras la semana pasada se realizaba todo el despliegue por parte del gobierno para el desarrollo y busca deel pacto de justicia transicional y de esta manera obtener un buen acuerdo, el fiscal general cambiada de asunto y de manera directa amenazaba contra Álvaro Uribe por no plegarse a las exigencias de la guerrilla.

Es preocupante la situación política que se viene anunciando. El fiscal general está exento de cualquier control externo, lo que quiere decir que no rinde cuentas a nadie. ¿Cuantas sorpresas más traerá el acuerdo realizado en La Habana?



Loading...