Justicia criminal

Parece mentira pero en Colombia se premia el crimen. Basta no más ver cómo, aquellos que durante años cometieron graves delitos como reclutamiento de menores o secuestro, hoy son llamados honorables senadores. Quien asesina a un joven héroe en Bogotá, queda en libertad o, de aquel ciudadano que arrojó ácido y golpeó brutalmente a su pareja, recibió casa por cárcel ¿No es acaso esto una burla de parte de los organismos que consideramos están hechos para defendernos de las injusticias y mantener el orden?

No, no es mentira, pues si analizamos la manipulación que han tenido estos por agendas que buscan darle visión a la justicia que debe ser ciega, solamente logran que la normalidad sea burlar las normas ¿Cómo exigen entonces que quienes no han comprendido el cumplimiento ético se sometan a un contrato social o, tomen justicia por mano propia? Bajo esta premisa, se podrá seguir violando, robando, matando, secuestrando, torturando y delinquiendo porque nada pasará.

Miremos esto, el juez que lleva el caso del patrullero Juan Pablo Vallejo dejó en libertad a los asesinos de este héroe todo porque durante el procedimiento policial de captura, un policía le dio una patada en la cabeza al criminal ¿Qué esperaba entonces esta autoridad legal? que el asesino que además le arrebató el padre a dos menores, una de menos de 10 años y otra que venía en camino, ¿matara a otros policías y así pudiera ser juzgado? Bueno quizás sí, porque aquí en Colombia la justicia a veces opera después de que se es víctima del delito, toca ser asesinado y esperar a que esto suceda para poder (sin certeza) que se haga justicia.

Otro ejemplo claro que demuestra la ineficacia de quienes sostienen la justicia es lo sucedido con el agresor de Laura Vanessa Rincón, una joven de 21 años a quien su pareja el pasado sábado, la roció con thinner y la golpeó brutalmente todo por no lavar los platos y, como si no fuera suficiente intentó botarla por la ventana junto con su mascota. En este caso, que evidencia un feminicidio, se consideró que al enviar al criminal a la cárcel, se afectarían severamente los derechos del procesado, por eso se le dio casa por cárcel; qué esperaban ¿Qué la asesinara y allí sí imputar cargos?

La justicia en Colombia, es una justicia criminal y cómplice del delito porque calla y no juzga, observa pero no actúa, legitima y no brinda seguridad, protagoniza pero no actos de dignidad. Cuanto lamento la situación de cada uno de nosotros como  colombianos que, no bastando con tener a diario que vivir con temor por nuestra seguridad, tenemos que cargar con la corrupción, la falta de autoridad y ahora, con desprotección pues, la justicia se quitó la venda para volver a los criminales mártires y a los ciudadanos culpables.

Abstract
La justicia en Colombia, es una justicia criminal y cómplice del delito porque calla y no juzga, observa pero no actúa, legitima y no brinda seguridad, protagoniza pero no actos de dignidad.