Bogotá, Centro financiero y digital

Quiero iniciar el Año Nuevo generando estrategias conexas entre el sector privado y las instituciones públicas para que haya coherencia y por fin realidad entre las políticas de emprendimiento digital y de la economía naranja, aterrizada a la nueva realidad de la digitalización.

El día de redacción de esta columna, 5 de enero, llegan dos buenas noticias: 1. Las licencias de conducción y tarjetas de propiedad de los vehículos ya no tienen que portarse físicamente, y 2. Bogotá ingresó al Índice Global de Centros Financieros (GFCI por sus siglas en inglés).

Lo interesante de lo anterior, es la rápida aplicación de la digitalización en los trámites y procesos de la vida cotidiana que inició con la reciente creación en 2020 de la cédula digital y la inscripción de cédulas digital para votar en las elecciones legislativas y de Presidencia de este año desde octubre de 2021; y esto, puede ir de la mano con la rápida evolución de las relaciones laborales, pedagógicas y de comunicación laboral, institucional y de trámites por medio de herramientas que combinen la realidad virtual, la realidad aumentada, la televisión holográfica y la interacción animatrónica. Como lo hemos expresado en otras ocasiones en este espacio: Colombia debe comportarse en su administración pública e instituciones como un miembro de la OCDE, o simplemente seremos vistos como “el socio pobre” del club de ricos.

Por otro lado, pertenecer al Índice Global de Centros Financieros - GFCI es realmente un ejemplo positivo de integración entre la institucionalidad pública, privada y mixta (como lo es la iniciativa de promoción de la ciudad de Bogotá como escenario para la inversión internacional Invest in Bogota).

Esta es la descripción que hace el diario económico Portafolio sobre esta noticia:

“Bogotá entró a hacer parte de las ciudades de América Latina y el Caribe que están en el Índice Global de Centros Financieros (GFCI por sus siglas en inglés), escalafón semestral considerado una de las principales referencias para tomadores de decisión en políticas públicas e inversionistas.

El GFCI, que mide aspectos como ambiente de negocios, capital humano, infraestructura, reputación y desarrollo del sector financiero, tiene en cuenta más de 100 índices de organizaciones como el Banco Mundial (BM), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) y Economist Intelligence Unit.

La inclusión de la capital colombiana en este índice es el resultado de una estrategia de la Cámara de Comercio de Bogotá, en conjunto con la Alcaldía Mayor de Bogotá e Invest in Bogota y más de 300 actores del sector, representantes de empresas y organizaciones locales e internacionales.

(…) Bogotá ocupa el puesto 103 en el índice y en opinión de González "evidencia la creciente conectividad de nuestro sistema financiero con otras ciudades destacadas por sus productos y servicios financieros innovadores".

Además en el artículo citado existen unas cifras que no sobran y que deben ser valoradas por cualquier fondo de inversiones, empresario o corporación que quiera invertir en Colombia:

“(…) El porcentaje de participación económica de Bogotá sobre el total del sector nacional es de 50 %, de acuerdo con las cifras del Departamento Administrativo Nacional de Planeación (Dane) al primer semestre de 2021.

Además, el porcentaje de empresas del sector ubicadas en Bogotá corresponde al 69 %, y el 54 % de las transacciones que se realizan en el país tienen lugar en la capital, de acuerdo con los datos de la Superintendencia Financiera al cierre de 2020”.

Y estas cifras aumentan si aunamos el proyecto de integración del área metropolitana de Bogotá con los municipios aledaños y sus áreas de influencia de las provincias de Sabana Centro, Sabana Occidente, Guavio y Soacha.

Podemos concluir que esperando que las medidas de autocuidado, bioseguridad e higiene que ya hemos adoptado en todos los sectores de la sociedad, sumados al esquema de vacunación y la implementación de la tecnología; las perspectivas de reactivación económica pueden llegar a tener implicaciones positivas a mediano plazo –estimados dos o tres años-, que se notarán más cuando empiecen a entregarse obras públicas a nivel regional y distrital y el final de la época electoral en el segundo semestre del presente año, lo que acaba la incertidumbre en el mercado de capitales, principalmente la salida de los mismos del país y que dismunuya de manera significativa a una cifra estable el dólar americano frente a la moneda local.

Bogotá tiene todo para ser el centro del progreso en Colombia. Y lo será.

Fuente:

Diario Portafolio, 5 de enero de 2022: https://www.portafolio.co/economia/finanzas/bogota-entro-al-indice-global-de-centros-financieros-beneficios-560236 (consultado el 5 de enero de 2022)

Abstract
Y estas cifras aumentan si aunamos el proyecto de integración del área metropolitana de Bogotá con los municipios aledaños y sus áreas de influencia de las provincias de Sabana Centro, Sabana Occidente, Guavio y Soacha.