¡La Sabana Centro (y Bogotá) necesitan seriedad!

Definitivamente la provincia de Sabana Centro, con sus once municipios cercanos por el norte y occidente a Bogotá D.C. en este momento no solamente son la joya de la Corona de la reactivación social, económica y ambiental del país –sumados sobrepasan el 45% del PIB colombiano- generando una gran expectativa dadas las excelentes relaciones entre los  gobiernos departamental y Distrito de constitución de núcleos de desarrollo comercial, científico y cultural. Pero también político, y es allí donde las preocupaciones de la sociedad civil se hacen cada vez más latentes y necesario escucharlas.

“No añoro una naturaleza virgen, una naturaleza sin la huella campesina que la ennoblece y sin el palacio que corona la colina.
Sino una naturaleza a salvo de industrialismos plebeyos y de manipuleos irreverentes”.

Este siglo legará tan sólo las huellas de sus trajines al servicio de nuestras más sórdidas codicias.

Nicolás Gómez Dávila (Cajicá, Cundinamarca 1913-Bogotá D.C. 1994) filósofo y políglota colombiano cofundador de la Universidad de los Andes

La semana pasada, pude asistir cubriendo para EL NODO COLOMBIA al Foro de Visiones Compartidas de la Sabana Centro organizado por Asocentro, la Asociación de Empresarios de la Sabana y la Alcaldía Municipal de Chía con sede presencial en dicho municipio los pasados días 11 y 12 de noviembre pasados. Las diferentes visiones y entrevistas realizadas compartidas en EL NODO COLOMBIA en profundidad, ya que el tema de esta columna es más que las felices perspectivas que se respiran en la sociedad civil, la comunidad académica-científica de las universidades, la institucionalidad que se han respirado en la región los últimos quince días, por las preocupaciones del presente y que se vayan a arruinar las por primera vez exitosas relaciones institucionales entre los gobiernos municipales de la provincia en cuestión, el gobierno departamental de Cundinamarca y el Distrito Capital, para que la integración regional deje de ser un bonito discurso de eventos y promesa recurrente electoral, a una realidad pendiente.

No en vano, esta provincia de vital importancia para la Región Central del país con capital en Zipaquirá –el destino turístico de moda en el país por la innovación en el complejo turístico de la Catedral de Sal y la atracción deportiva por ser la casa de nuestro campeón Egan Bernal- y con el liderazgo de Pablo Enrique Camacho Carrillo, alcalde de Tabio –capital colombiana del torbellino, de las termales medicinales, el turismo agropecuario sostenible y paranormal- como coordinador de los alcaldes municipales de la región, bajo unas banderas de integración y cooperación de programas de reactivación a nivel de los mismos municipios, pero también a nivel departamental, distrital –logrando que los residentes en los municipios de la provincia y otras vecinas a Bogotá puedan participar bajo residencia certificada en los programas de concertación y apoyo a proyectos de la Secretaría  Distrital de Cultura, Recreación y Deporte-.

Por esto, es de preocupación para aquellos que nos encontramos en el ecosistema corporativo y del emprendimiento nacional, en especial en nuestra región, es de suma preocupación la carta enviada por las asociaciones y gremios más importantes que conforman el Comité Intergremial de Bogotá y Cundinamarca, cuya influencia es vital dentro de la sociedad civil llegando incluso a designar las representaciones del sector privado en empresas públicas de primer nivel –incluyendo las principales universidades públicas como la Distrital Francisco José de Caldas, la de Cundinamarca, entre otras- sobre la reciente crisis política de la discusión que pone en peligro la aprobación del Plan de Ordenamiento Territorial-POT de la ciudad que tiene el reto de llevar a la realidad la concreción del proyecto de Ciudad-Región como reto de las obras públicas de infraestructura, vivienda, espacio público y medidas administrativas.

La falta de altura de lenguaje, argucias jurídicas, falta de cohesión dentro de las mayorías oficialistas trascienden con preocupación en el panorama político regional, y eso nos lleva a decir, que la Sabana Centro y Bogotá necesitan con medida de urgencia seriedad en su articulación y coherencia. No puede seguir sucediendo que la Administración Distrital lo que escribe con la mano lo borre a puntapiés con sus modos y formas que van desde la chabacanería y vulgaridad impuestas a las malas como “elemento cultural de la bogotaneidad” –me da pena ajena ver avisos institucionales con expresiones como “zona”, “ñatas”, “parce”, “veci” pagadas por los impuestos que deben invertirse en educación-, cuya causa psicológica desde lo freudiano puede ser la expansión del ego y estilo de la alcaldesa mayor y sus áulicos –por ejemplo los siniestros ediles verdes de Chapinero Marcela Clavijo y Eduardo Silva- cuan reyezuelo de antes de 1789…y llegamos hasta las medidas autoritarias contra los concejales del partido oficialistas a los que silencian por sus posiciones críticas al proyecto de la administración, atizando una oposición cada vez más radicalizada donde los extremos que pelean a muerte por el poder nacional: uribismo y petrismo, en el Cabildo Distrital son hermanos para destruir, no solamente el despotismo afrancesado de Claudia I y la corte verde, sino, de paso, la continuidad del desarrollo humano y reactivación de Bogotá y de paso, echando a la basura en manos del continuismo centralista la posibilidad de un desarrollo real y equitativo para el centro del país.

El emprendimiento ha hablado y se ha expresado: ¡Sabana Centro y Bogotá necesitan seriedad!

Abstract
Definitivamente la provincia de Sabana Centro, con sus once municipios cercanos por el norte y occidente a Bogotá D.C. en este momento no solamente son la joya de la Corona de la reactivación social, económica y ambiental del país.